Cómo usamos la IA
Recursos Médicos usa inteligencia artificial en partes específicas del proceso editorial. No para inventar noticias, no para reescribir artículos históricos, no para fabricar fuentes. Sí para redactar borradores de guías nuevas, estructurar contenido y mantener la arquitectura del sitio. Esta página explica exactamente dónde entra la IA y dónde no.
Los artículos archivados conservan su texto original tal como se publicó. Limpiamos navegación, anuncios y código obsoleto, pero el contenido editorial permanece intacto. No pasamos textos viejos por modelos de lenguaje para modernizar el estilo o inflar el conteo de palabras. El registro histórico se respeta.
Las guías nuevas comienzan con un borrador asistido por IA. Un editor define el tema, la estructura y los puntos clave. El modelo genera el texto inicial siguiendo instrucciones estrictas: no inventar datos, no citar estudios inexistentes, no fabricar entrevistas. Ese borrador pasa por revisión editorial humana antes de publicarse. Se verifican afirmaciones, se ajusta tono, se eliminan imprecisiones.
La IA también ayuda a organizar la estructura del sitio: generar páginas de confianza como esta, redactar meta descripciones, sugerir enlaces internos. Tareas repetitivas que consumen tiempo editorial sin aportar juicio clínico. Eso libera horas para investigar temas, verificar fuentes y responder consultas de lectores.
Lo que la IA no hace aquí: no escribe artículos completos sin supervisión, no inventa estadísticas para llenar vacíos, no genera titulares sensacionalistas para clicks, no reemplaza el criterio editorial sobre qué publicar o cómo enfocar un tema. Los modelos de lenguaje son herramientas, no editores.
Sabemos que el uso de IA en medios genera desconfianza legítima. Demasiados sitios publican textos generados en masa, llenos de errores y vacíos de utilidad real. Por eso somos explícitos: usamos IA como asistente de redacción en guías nuevas, no como reemplazo del trabajo editorial. Cada artículo pasa por revisión humana. Cada afirmación clínica se verifica. Cada corrección la hacemos nosotros.
Si encuentras un error que parece producto de generación automática sin revisión (una afirmación médica incorrecta, una referencia inventada, un párrafo sin sentido), escríbenos de inmediato. Eso significaría una falla grave en nuestro proceso y lo corregiríamos con urgencia.
Esta política puede evolucionar a medida que las herramientas cambian y aprendemos qué funciona. Cualquier cambio sustancial en cómo usamos IA se reflejará aquí con claridad. No escondemos el proceso. La confianza en un sitio de información médica depende de saber cómo se produce el contenido.